Actualizado: 24 de mayo de 2024
NOMBRE: Yagupov Anatoliy Gennadiyevich
Fecha de nacimiento: 11 de octubre de 1968
Situación actual de la causa penal: acusado
Artículos del Código Penal de la Federación de Rusia: 282.2 (1)
Detenido: 1 Día en el centro de detención temporal, 27 Días en el centro de detención preventiva, 115 Días Bajo arresto domiciliario
Limitaciones actuales: Prohibición de ciertas acciones

Biografía

El 13 de julio de 2020, los organismos encargados de hacer cumplir la ley de la región de Voronezh llevaron a cabo una operación especial a gran escala contra los testigos de Jehová. Entre las víctimas se encuentra Anatoly Yagupov, de 51 años, que fue torturado por las fuerzas del orden.

Anatoly Yagupov nació en octubre de 1968 en Voronezh. De niño, le gustaba la ingeniería de radio. Después de graduarse de la escuela, trabajó en fresadoras. Recientemente ha estado trabajando en el campo de la limpieza.

En 1996 se casó con Larisa y tienen una hija.

Le encanta la pesca y la construcción, construyó su propia casa.

Durante mucho tiempo, Anatoly estuvo preocupado por el futuro. Las respuestas a sus preguntas, que se encuentran en la Biblia, lo impulsaron a convertirse en cristiano. Su esposa lo apoya en las creencias elegidas.

El enjuiciamiento penal de Anatoly provocó la pérdida de su trabajo y un fuerte deterioro de su salud: sus enfermedades crónicas habían empeorado.

Historia del caso

En un solo día, el 13 de julio de 2020, se llevaron a cabo 110 registros en 7 asentamientos de la región de Voronezh, una operación sin precedentes contra los testigos de Jehová en Rusia. Cinco creyentes denunciaron torturas por parte de las fuerzas de seguridad. Diez hombres de entre 24 y 56 años fueron acusados por el Comité de Investigación de organizar actividades extremistas y los enviaron a prisión, donde la mayoría de ellos permanecieron recluidos durante casi 5 meses. Los acontecimientos de Voronezh provocaron una amplia protesta pública: los países de la UE, así como el Reino Unido y los Estados Unidos, expresaron su pesar y desconcierto en relación con el incidente. Los propios creyentes no admiten su culpabilidad en el extremismo y subrayan que, como cristianos, respetan a las autoridades y practican pacíficamente su religión de acuerdo con el derecho constitucional. La consideración del caso en la corte comenzó en diciembre de 2021. Los creyentes enfrentan hasta 10 años de prisión.