Biografía
Vitaliy nació en 1979 en la ciudad de Pavlodar (Kazajistán). De niño, le encantaba montar maquetas de aviones, dibujar y esculpir en plastilina. En 2007, Vitaliy se graduó en la Universidad Estatal Técnica de Vorónezh con una licenciatura en ingeniería eléctrica. Antes de su arresto, trabajó en el campo de la reparación y decoración de locales.
Desde pequeños, los padres inculcaron en Vitaliy el respeto por la Biblia. El amor y la unidad que sentía entre los cristianos ayudaron al joven a convertirse en un cristiano convencido.
En 2016, Vitaliy se casó con Aleksandra, una chica que compartía sus creencias. Trabaja como costurera, le gusta el trabajo de aguja y la gestión del hogar. En su tiempo libre, Vitaliy se dedica a la fotografía. Juntos, a la pareja le encanta viajar, especialmente por las montañas.
A pesar del estrés de la persecución penal y del severo veredicto —6 años en una colonia penal— Vitaliy y Aleksandra intentan mantener una actitud positiva.
Historia del caso
En un solo día, el 13 de julio de 2020, se llevaron a cabo 110 registros en siete localidades de la región de Vorónezh, una operación récord contra los Testigos de Jehová en Rusia. Cinco creyentes denunciaron haber sido torturados por agentes de la ley. El Comité de Investigación acusó a diez hombres (de entre 24 y 56 años en ese momento) de organizar actividades extremistas y los envió a prisión preventiva, donde la mayoría permaneció casi cinco meses. Los acontecimientos en Vorónezh provocaron una amplia indignación pública: los países de la UE, así como el Reino Unido y Estados Unidos, expresaron su pesar y desconcierto por lo ocurrido. Los propios creyentes niegan cualquier culpabilidad en el extremismo y enfatizan que, como cristianos, respetan a las autoridades y practican su fe pacíficamente conforme a los derechos constitucionales. El juicio comenzó en diciembre de 2021. Casi cuatro años después, los creyentes fueron condenados a diversos castigos, que iban desde seis años de pena suspendida hasta siete años en la colonia.