Biografía
Liliana Korol disfruta aprender cosas nuevas; entre otros intereses, se interesaba por la historia bíblica, la geografía y la arqueología. En diciembre de 2024, el Comité de Investigación de la Federación de Rusia abrió una causa penal en su contra por su fe en Jehová Dios. Su domicilio fue objeto de un registro y ella fue interrogada. A pesar de sufrir graves enfermedades crónicas, fue recluida en un centro de detención temporal y, posteriormente, en un centro de detención preventiva.
Liliana nació en enero de 1978 en la ciudad multinacional de Jambyl (actualmente Taraz, Kazajistán). Desde pequeña era curiosa y tenía un agudo sentido de la justicia.
En la adolescencia, Liliana desarrolló el gusto por la lectura y comenzó a formar su propia biblioteca. Fue entonces cuando conoció la Biblia por primera vez. Le impresionó la exactitud científica de ese libro, en particular los hechos sobre la forma y ubicación de la Tierra. También aprendió de la Biblia que el nombre de Dios es Jehová.
A los 20 años, Liliana se mudó a Moscú e ingresó en la facultad de derecho. Posteriormente trabajó un tiempo en un colegio de abogados. En 2003 contrajo matrimonio y tuvo una hija. Un año después, se interesó por la enología, se formó en una escuela de sumilleres y comenzó a trabajar en el sector de la restauración.
En 2012, Liliana Korol contrajo matrimonio por segunda vez. Motivada por el interés en la cosmetología, completó una reconversión profesional. Debido a su afán de aprender, su esposo la llamaba “eterna estudiante”. Pronto comenzó a dar clases de cosmetología. Sus colegas reconocían su talento para explicar conceptos complejos en palabras sencillas, y sus clientes valoraban su trato individualizado.
A pesar de su exitosa carrera profesional, Liliana no dejaba de experimentar un vacío interno y preguntas sobre el sentido de la vida. Un día encontró en su estantería una Biblia y varias revistas sobre temas bíblicos. Tras leerlas durante la noche, decidió reanudar el estudio de la Biblia con los Testigos de Jehová. En 2015, Liliana Korol se bautizó. Según afirman sus familiares, experimentó grandes cambios: se volvió tranquila y pacífica, y dejó de preocuparse por el futuro. Además, la Biblia le ayudó a establecer buenas relaciones con los demás.
El arresto de Liliana fue una sorpresa para su familia y conocidos. Les resulta difícil creer que una persona compasiva y atenta pueda ser considerada un peligro para la sociedad.
