Actualizado: 18 de junio de 2024
NOMBRE: Kardakova Inna Alekseyevna
Fecha de nacimiento: 2 de agosto de 1980
Situación actual de la causa penal: Convicto
Artículos del Código Penal de la Federación de Rusia: 282.2 (2)
Limitaciones actuales: Acuerdo de reconocimiento
Frase: pena de prisión de 3 años con restricción de libertad de 10 meses, la pena de prisión se considerará condicional con un período de prueba de 3 años

Biografía

El 20 de marzo de 2019 se reanudaron en Magadán los registros e interrogatorios de ciudadanos en relación con sus creencias cristianas. Inna Kardakova se convirtió en una nueva acusada en el caso penal contra los creyentes en Magadan, que para entonces ya habían cumplido 13 años. La investigación cree que participó en servicios de adoración. ¿Qué sabemos de Inna?

Inna nació en 1980 en Blagoveshchensk, región de Amur. Tiene un hermano menor. De niña, le gustaba el voleibol, tejer y leer ficción, era muy aficionada a las historias de detectives. Y ahora sus aficiones no han cambiado mucho: sigue amando los deportes, juega al voleibol, al bádminton, al tenis de mesa y también hace labores de costura. Inna es contadora-economista de profesión, egresada de la escuela municipal de construcción y trabajó como contadora durante 12 años. Vive en Magadán desde hace varios años.

La abuela de Inna, que profesa la ortodoxia, le inculcó la fe en Dios desde la infancia. Más tarde, ella y una amiga enviaron por correo una Biblia. "¿Qué me ayudó a establecerme en las enseñanzas bíblicas? En primer lugar, respuestas lógicas y razonables de la Biblia a preguntas de actualidad, así como la comunicación con cristianos espiritualmente maduros", dice Inna.

Historia del caso

Tras una serie de registros en Magadán en mayo de 2018, Konstantin Petrov, Yevgeny Zyablov y Sergey Yerkin fueron ingresados en un centro de detención preventiva. El mismo día, en Jabárovsk, Ivan Puyda fue registrado. Fue arrestado y luego llevado a 1600 km de distancia al centro de detención preventiva de Magadán. Los creyentes pasaron de dos a cuatro meses tras las rejas, y luego fueron puestos bajo arresto domiciliario. En marzo de 2019, el FSB llevó a cabo otra serie de búsquedas. Posteriormente, el número de acusados en el caso llegó a 13, entre ellos seis mujeres, entre ellas ancianos. El investigador consideró que la celebración de servicios de culto pacíficos constituía la organización de las actividades de una organización extremista, la participación en ellas y su financiación. En casi cuatro años de investigación, el caso contra 13 creyentes creció a 66 volúmenes. Acudió a los tribunales en marzo de 2022. En las audiencias, quedó claro que el caso se basaba en el testimonio de un testigo secreto, un informante del FSB que mantenía registros secretos de culto pacífico. En marzo de 2024, los creyentes recibieron sentencias suspendidas de 3 a 7 años.