El caso de Savkina en Birobidzhán
Filtro
- #
El investigador principal Dmitry Yankin inicia un caso penal contra Irina Savkina en virtud de la Parte 2 del Artículo 282.2 del Código Penal de la Federación Rusa. La sentencia afirma que Savkina, "al darse cuenta de que pertenecía a [la organización religiosa de los Testigos de Jehová], continuó las actividades de una organización extremista en el transcurso de muchas (al menos cuatro) reuniones secretas celebradas en Internet ... en forma de asamblea religiosa colectiva."
La investigación considera ilegal la discusión de materiales religiosos, el canto de canciones y las oraciones conjuntas.
- #
Irina Savkina está incluida en la lista de Rosfinmonitoring.
- #
El caso penal de Irina Savkina llega al Tribunal de Distrito de Birobidzhán de la Región Autónoma Judía y está asignado a la jueza Olga Klyuchikova.
- #
Comienza la consideración del caso sobre el fondo. Irina Savkina, expresando su actitud ante los cargos, señala que no hay ni una sola cita de sus declaraciones en el caso, "que pueda indicar la presencia de motivos de odio y objetivos extremistas." Además, la creyente quiere defenderse por sí misma: el tribunal acepta su negativa de un abogado designado. El juez concede su petición. El fiscal lee una transcripción de las reuniones para el culto con una discusión sobre cuestiones bíblicas.
- #
El tribunal examina las grabaciones en vídeo de los servicios religiosos. Irina Savkina solicita al tribunal que obligue al fiscal a señalar los fragmentos específicos de las grabaciones en los que, según él, se encuentran materiales extremistas. La creyente explica: «Esto me ayudará a defenderme de la acusación presentada». El fiscal no puede precisar en qué episodios concretos se encuentran dichos materiales.
- #
Durante el interrogatorio, Irina Savkina rechaza la acusación que se le imputa: «Reanudar significa comenzar algo de nuevo después de una interrupción. Pero yo no empecé, no interrumpí, no reanudé ni continué la actividad de ninguna organización liquidada. Ni antes de 2017, ni después». Irina describe el proceso penal con una metáfora: «Han encontrado ropa sucia, manchada, la han traído al tribunal y ahora quieren ponérmela, diciendo que es mía y que es de mi talla. Me gustaría mucho que esa ropa realmente encontrara a su dueño —no quiero ponérmela yo».
Irina declara que en sus acciones «no hubo ni podría haber extremismo». Según ella, la fe en Dios la ayudó a romper con un pasado perjudicial, a deshacerse de la rudeza y la crueldad. Como prueba de ello, la mujer cita una de las características provenientes del centro de creatividad infantil donde trabajó durante 12 años. Allí se especifica: «…No provocaba conflictos, no tenía malos hábitos, fue premiada repetidamente por el impecable cumplimiento de sus obligaciones».